viernes, 24 de julio de 2015

Ya no es tiempo de soñadores

Los muertos ya no viven en el cementerio, han ocupado las calles y visten traje y corbata. Caminan encorvados y con prisa. Saludan levantando las cejas, una falsa sonrisa, o hacen un gesto con la cabeza. No tienen tiempo para las palabras, ni para errar entre el hola y el adiós.
Tras duras horas de trabajo en su cubículo, llegan agotados a sus casas, esperando la cena sobre la mesa. Ya no les quedan aspiraciones. Lo único que desean es que esta vez el pollo no esté salado y que quede cerveza en la nevera. Ya no es tiempo de soñadores. Hoy no.
Sus cabezas están peinadas sólo por fuera. Sus casas tienen grandiosas fachadas, pero por dentro están vacías. Vacías y frías. Ellos están igual.
Un día, un chico se topó con uno de estos transeúntes. Tras el gruñido que le soltó, el joven quiso darle una lección a aquel muerto viviente, pero no podía atacarle al cerebro porque no tenía. Él sabía bien que la mejor arma eran las palabras, pero éstas ni siquiera atravesaban su cráneo.
Tras varios intentos, el chico desistió y supo enseguida que la invasión sería inminente. Los muertos tomarían la ciudad.

sábado, 13 de junio de 2015

lunes, 27 de abril de 2015

Un todo sin nada

Reina la oscuridad, una oscuridad permanente.
Sólo hay vacío, todo está lleno de un vacío latente.
Todo son prisas, ruido, falsas risas,
Todos son creyentes que no van a misa.
Todos son políticos corruptos que dicen ser democráticos,
Y en cuanto la cagan, sacan el tema del cambio climático.
Todos son románticos que buscan su amor ideal,
Pero las parejas que tienen son para una noche y poco más.
Todo son caras largas, depresiones, ansiedad,
Chutándose algo para olvidarse de la realidad.
Todos ahí sentados, sin hacer nada, en el sofá,
Dejando que los demás les digan cómo han de obrar...
Y si sales de ese 'todos' te llamarán diferente,
Serás un loco por usar de más tu mente,
Pero no creas a estos, porque ellos sólo mienten,
Tú empezaste a ser persona cuando dejaste de ser gente.

Microcuento

–¿Cuál es tu mayor deseo?
– Vivir muchos años- dijo mientras le daba un bocado a su grasienta hamburguesa.

domingo, 7 de diciembre de 2014

El límite de la tierra

Él estaba convencido de todo en lo que creía y siempre había luchado por defender aquellas creencias.
Un día decidió mostrarle al mundo que tenía razón, y se embarcó a la deriva con el fin de encontrar el límite de la Tierra. Si ésta era plana, tendría que tener un final.
Pasó días enteros en su pequeña barca haciendo frente al frío de la luna y también al fuerte calor del sol, al hambre y a la soledad.
Hasta que uno de esos días, en la inmensa oscuridad de la noche, vio una intensa luz a la que se aproximaba poco a poco.
Había encontrado el final, el límite, pero no era más que el de su propia vida.

Era otro pobre loco que moría defendiendo algo imposible.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Saber vacío

El día se apagaba
Y la noche amenazaba con llegar...
Como un náufrago
Me refugie en tu piel,
Aguardándome de que el azul de las olas
No me arrastrase a la tristeza.
Éramos dos cuerpos
Atrapados en la sombra
De un mundo que confundía el avanzar
Con el destruir.
Éramos dos almas no comprendidas,
Ni buscando serlo.
Eramos miles de personas
Y a la vez, juntos, solo una.
Queríamos ser el saber
escondido entre cada hoja,
Cada letra,
Cada palabra...
Y cuanto más nos acercábamos,
Más se alejaba.
Lo único que atraíamos
Era la desdicha de conocer de más
Y saber que no podíamos arreglar nada.
Aquello, que al final solo servía
Para acabar fundiéndote
Con esa noche amenazante.